Vanessa y Karlos | El Café Blue Project

Entrevista por Flavia Laurencich | Foto por Jaime Abascal

Estos son Vanessa y Karlos. Ella es la fundadora de la Blue Project Foundation y él es el chef del Café Blue Project. Afuera llovizna y hace viento, así que me siento súper a gustito y bien cuidada en este espacio que desprende calidez y mimo. Me sirven un té DETOX y nos ponemos a conversar. Hablamos de los orígenes de la Fundación, de la raw food, de nuestros hábitos alimenticios y de cómo comer con consciencia es fundamental para cuidarnos a nosotros mismos y a nuestro planeta. Tardes y personas para reflexionar…

T M: Vanessa, cuéntanos un poquito sobre la Blueproject Foundation, es un proyecto muy guapo el que traéis entre manos… ¿Cómo surgió la idea de abrir este espacio multidisiciplinar en el Born? ¿qué queriáis aportar a la ciudad?

Vanessa: La Fundación nace de una idea conjunta que tuve con unos compañeros de universidad y mi padre, que era un coleccionista de arte. El murió hace 6 años y no pude abrirla con él, pero en 2013 me decidí abrirla en su honor.

Para elegir la localización la verdad es que estaba entre Berlín y Barcelona. Berlín era mucho más fácil, y hay muchas propuestas como éstas, por lo tanto no era tan rompedor. En Barcelona en cambio me pareció que faltaba un espacio donde atrevernos a hacer cosas que exceden lo común. De hecho muchos de los proyectos que aceptamos aquí han sido rechazados en muchos lugares por ser demasiado arriesgados.

El Café [Blue Project], por otra parte, es un espacio que yo siempre he buscado en muchas ciudades y que sí encuentras en California, en Nueva York o Londres, pero que todavía cuesta encontrar en muchas ciudades: un lugar donde todo absolutamente todo sea ecológico. Esto cuesta mucho de encontrar cuando sales fuera a comer. Lo hemos hecho para cuidar a la persona que se acerca a comer en nuestro café.

T M: Nombra algunos de los artistas o expos que pasaron por la Blueproject Foundation y que te hayan impactado más…

Vanessa: Mmm, qué difícil nombrar sólo a algunos. ¡Claro, a mi me gustaron todos! Michelangelo Pistoletto fue tremendo. Él ademas tiene una fundación parecida a esta pero más grande. También la expo colectiva “Homenaje al invisible”, fue la expo con la que inauguramos La Blue Project Foundation, y estuvo dedicada a mi padre (por ello homenaje al invisible). Era un recorrido por la creación pictórica de los últimos años a través del color azul. Algunos de los artistas que estuvieron presentes en la expo fueron Yves Klein o Andy Warhol.

También puedo nombrarte a Christiane Löhr, hicimos una expo de sus esculturas: “Líneas continuas”. O la bailarina japonesa Yui Kawaguchi, el proyecto era muy espectacular, con gafas 3D, y te dejaba boquiabierta.

Ahora, por ejemplo, tenemos a HerSelves, un colectivo de mujeres que indaga en la figura de la mujer en el mundo actual. A mi no me gusta etiquetarme como feminista, porque pienso que es una manera de darle más argumentos al machismo, pero soy sensible con la situación actual de la mujer. Por ejemplo, es innegable que en los museos faltan mujeres y hace falta visibilizarlas. Las dos expos que tenemos ahora en la Fundación son de mujeres.

T M: ¿Y qué hay del café? ¿Por qué decidisteis apostar por el slow food y la raw food?

Karlos: la apuesta por el Raw food es una decisión que tomaron Vanessa y Javier Medvedovsky, el primer chef de Blue Project. Para mí, es una manera de ofrecer comida sabrosa y saludable, que es lo más difícil en un restaurante. Comida viva en la cual mantienes todos los nutrientes a través de técnicas como la deshidratación. No usas azúcares, nada relacionado con el mundo animal, es decir que somos 100% veganos. Para que te hagas una idea, tengo un postre que lo hago con dátiles porque de esta manera el azúcar en la sangre se asimila de forma lenta, y no rápida e instantánea, que es nociva para nuestros cuerpos.

Somos vegan porque tenemos prácticas respetuosas con el medio ambiente y con los animales. Slow food porque trabajamos con alimentos de temporada y de cercanía. Nos comprometemos a comprar a pageses (campesinos) directamente, o uniones de pageses siempre que estas tengan su consentimiento. Esta manera de trabajar es 100% ecológica, de proximidad, y con productos de temporada. Para que te hagas una idea, incluso nuestros detergentes son ecológicos.

Vanessa: Para mi el raw food es una manera de cuidar la salud de las personas que vienen a comer aquí. Así de sencillo, y así de complejo, pues no hay muchos restaurantes que se puedan permitir eso. Nosotros podemos afirmar sin exagerar que somos 100% ecológicos, no 50%, 60% o 70%, si no que toda nuestra oferta es totalmente ECO.  

Karlos: Hay un gran trabajo detrás de todo lo que hacemos, el hummus por ejemplo está hecho con garbanzos germinados, que se ponen en remojo durante 3 días y después se germinan 24hs. Los tiempos de producción aquí son muy largos, y eso se lo pueden permitir muy pocos restaurantes, porque no es muy rentable.  

T M: ¿Cuál es vuestra opinión sobre la manera en que nos alimentamos? ¿Deberíamos considerar cambiar nuestro estilo alimenticio también por una cuestión de ecología?

Karlos: Sí, totalmente, lo primero es que hemos dejado de tener consciencia a la hora de alimentarnos. Comemos para dar placer a nuestro paladar, sin darle un sentido más allá, ¿qué consecuencias generamos al elegir un alimento u otro? Esto, acompañado de otros procesos más complejos, ha provocado que haya una sobreexplotación de los recursos de la tierra y los animales para nuestro beneficio, para satisfacernos. No hay conciencia clara a la hora de alimentarnos.

Por ejemplo, antes no comíamos tanta carne, no teníamos esa facilidad, pues era un producto muy caro. Los cambios que trajo la industrialización provocaron que los precios de la carne bajen, y eso trae terribles consecuencias para nuestro planeta. Vivimos en una sociedad que nos impulsa a comer con el paladar, la comida es muy sensorial, y no con consciencia.

Hemos perdido conciencia alimentaria, para mi ese es el resúmen. Consumimos sin pensar en las consecuencias que tiene en la madre tierra.

T M: Karlos, cuéntanos cómo es tu integración con la cocina Raw y con el Café Blue Project.

Karlos: Antes de dedicarme a la cocina yo trabajaba como ingeniero de telecomunicaciones. Cuando era peque me gustaba mucho la cocina, con 16 años estuve a punto de estudiar pero por miedo me dedique a la electrónica industrial. Seguí lo que te dice la familia y la sociedad: “gana dinero y hazte ingeniero”. Trabajé 9 años como ingeniero y me di cuenta que mi futuro no iba a ningún lugar que me apasionara. Mi trabajo me aburría. Me había quedado estancado. La cocina seguía formando parte de mi búsqueda. Y un buen día dije: el mundo no se va a mover por ti, tienes que salir a buscarlo. Estudié cocina vegetariana y luego me puse a estudiar cocina, un día conocí a Javi (el primer chef de Blue Project) en un curso suyo, y ahí me di cuenta lo que era la cocina raw food. No la conocía hasta entonces, y ahí dije: tengo que aprender esta cocina y quiero trabajar con Javi.

T M: Piensa un deseo para el futuro, el primero que se te venga a la cabeza, y ¡cuéntanoslo!

Karlos: Pues puestos a desear, deseo lo mejor, o sea que paz, consciencia y equilibrio en el mundo, no hay más.

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